El rescate de la oficina por Mr. Clean

Daniel, el auxiliar administrativo de la empresa, enciende la luz y se molesta al ver una mancha en el suelo, en una esquina de la alfombra. Una mancha grande, tal vez de café, hay que hacerle el lavado de alfombras, piensa. En seguida se da cuenta que encima del escritorio hay una lata de refresco y unas bolsas de comida del día anterior. Esto es algo que mucho le molesta, particularmente a Daniel le gusta el orden y el aseo.

EL AUXILIAR DE ASEO REBELDE, SU DESPIDO Y VUELTA A LA PAZ

Daniel, que hoy se ha aseado con particular meticulosidad, afeitado y muy perfumado, peinado con mucho esmero y una camisa blanca cuidadosamente planchada, se ha cuidado de llegar especialmente arreglado a su oficina, exclama: -¿Por qué no han limpiado esto? Está tan sucio –dice lamentándose porque le avergüenza señalarle su irresponsabilidad y descuido a José, el empleado del aseo y de servicios generales, que en ese instante escucha tararear a la una canción de moda en el pasillo. El auxiliar de administración reúne fuerzas, templa su mente y respira profundo. Se prepara mentalmente para conversar, del modo más paciente con el responsable del aseo, el de servicios generales, el señor José, que ya tiene mala fama entre sus superiores. El auxiliar administrativo le dice, aumentando el tono de su voz: -Hay que limpiar esto, querido amigo. Esta oficina, si la ves detalladamente, abruma.

No hay espacio para colocar los papeles y los restos de alimentos traerán insectos muy pronto. El auxiliar administrativo no se ha dado cuenta que José tiene unos audífonos en sus oídos que lo ayudan en el tarareo de la conocida canción. No puede escuchar lo que Daniel le dice. El auxiliar administrativo insiste: -José, José. Me estoy ahogando en la basura. Ayer hubo una reunión hasta muy tarde y tuvimos que comer acá y luego continuamos hasta entrada la noche y decidimos, pensando que ustedes limpian todas las mañanas y viendo lo entrada en la noche que estaba el tiempo, que ustedes asearan e hicieran el lavado de alfombras. Daniel, en esta segunda oportunidad, insistiendo, finalmente ha sido oído. El auxiliar de aseo y de servicios generales se quita los audífonos con notable lentitud, volteando la cabeza con cierto gesto que le da a pensar al auxiliar administrativo que está molestando -¿Qué se le ofrece, Daniel? No lo he oído, estoy escuchando una canción que me tiene encantado. Es alegre, movida y tiene una letra muy pegajosa. Si quiere la repito y la escuchamos los dos. Daniel lo detiene, ofendido. Piensa que el señor José, que debería estar ayudando con el aseo, se comporta inapropiadamente, con una confianza que no ha ganado y tampoco se la han ofrecido. El auxiliar administrativo responde: -Te estaba diciendo, José, que no has limpiado acá-le explica Daniel con una sonrisa un tanto forzada, señalando las bolsas de comida, que ahora están rodeadas de moscas -Ven por favor, está muy sucio. También es necesario lavar las alfombras. José mira toda la oficina, deteniéndose en espacios irrelevantes para esa situación como esquinas y repisas superiores. Se muestra insolente, completamente desinteresado. Luego de un momento de silencio, se aparta de la puerta y mira fijamente al auxiliar administrativo. Le dice: -Ah, pero a mí no me dijeron que tenía que limpiar esta oficina. Y esa lata de refresco es de usted, lo vi ayer comprándola en el quiosco de la esquina y no tuvo el detalle que invitarme. Entonces, bótela usted. Daniel desespera y alzándole la voz, le recuerda que es su trabajo y le explica además que era muy tarde cuando se fue anoche de la oficina. Por eso actuó con tal atrevimiento dejándole la lata. El encargado del aseo y servicios generales se queda completamente desorientado y desarmado por la explicación de Daniel. No sabe qué decirle y piensa. Se le ocurre una insolencia y le responde: -Usted no es mi supervisor. Yo no trabajo para usted. Arregle usted el desorden que hizo usted y los suyos en la reunión exclusiva que organizaron anoche para, seguramente, hablar mal de los demás. Encima no quiero hacer el lavado de alfombras. Daniel queda pasmado y decide dejar la discusión hasta ese punto. Él, en medio de su escritorio desordenado, enciende su computadora y encuentra un aviso: ¿Tiene problemas con el aseo de su oficina? ¿Está harto de pedirle a los empleados del aseo que limpien y no le hacen caso? Si su respuesta es afirmativa, llámenos. Mr. Clean está a la orden. De las empresas de aseo en Bogotá ¡esta es la indicada! Daniel ya llevada días trabajando en el cambio del personal de aseo y servicios generales y este anuncio, luego de varios que le habían llegado y decepcionado leído, le gustaba por la exactitud de su situación y la honesta franqueza a la que apostaba. Decidió comunicarse con ellos y le dieron respuesta positiva a su urgente petición de un personal que, además de cumplir funciones de aseo y servicios generales, hiciera el lavado de alfombras de la oficina. Alejandro comenzó al día siguiente de que el auxiliar administrativo hiciera contacto con Mr. Clean. Luego del compromiso de la empresa de llevarle un empleado diligente, educado, responsable, proactivo y puntual Daniel se quedó más tranquilo. Despidió a José y tuvo que soportar sus gritos y bribonerías; se alegraba que era la última vez. Alejandro parecía un joven callado, que solo hablaba lo necesario pero sin caer en el silencio excesivo. Las primeras semanas se impresionó de lo limpia que encontraba la oficina al llegar. Los objetos parecían nuevos o muy bien cuidados. Poco a poco comenzó a recuperar lo que estaba descuidado y a desechar lo que no servía. El primer día pidió permiso y, además de impresionar por su deseo de cooperar, se le fue concedido. El nuevo encargado de aseo y servicios generales de una de las mejores empresas de aseo de Bogotá está dando la talla. La segunda semana Daniel estaba convencido de que efectivamente Mr. Clean, como lo afirma en su anuncio, es una de las mejores empresas de aseo en Bogotá. Ya se imaginaba llamando por teléfono a todos los demás departamentos, enviando comunicaciones que repetían fehacientemente Mr. Clean es una de las mejores empresas de aseo en Bogotá, Mr. Clean es una de las mejores empresas de aseo en Bogotá, ¡Mr. Clean es una de las mejores empresas de aseo en Bogotá! El auxiliar administrativo estaba definitivamente agradecido con la empresa por haberlo ayudado.

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